No pintes antes de vender
Pintar, cambiar la cerámica del baño, poner muebles de cocina nuevos. Es lo primero que todos hacen antes de vender y casi nunca vuelve en el precio.
Hay una reforma que se hace en todo el país con la mejor intención y muy poco resultado: la reforma para vender. Dos manos de pintura, cerámica nueva en el baño, un mueble de melamina en la cocina. Un gasto de varios miles de dólares que rara vez aparece en el precio final.
Por qué no se recupera
Un comprador que busca una propiedad para vivir compara con propiedades realmente renovadas, y nota la diferencia en dos minutos: el piso sigue siendo el viejo, la instalación eléctrica es la misma, la carpintería está como estaba. La pintura fresca no cambia esa comparación, solo la disimula.
Y un comprador como nosotros, que compra para reciclar, va a demoler eso mismo que acabás de poner. Es plata que se pierde dos veces: una cuando la gastás y otra cuando termina en el volquete.
Pintura general
Se nota que es reciente y genera la sospecha contraria: qué había abajo. En una casa a reciclar se pierde completa.
Cerámica nueva sobre piso viejo
Sube el nivel del piso, complica las puertas y no resuelve el problema de fondo. Es el arreglo del que más se arrepiente la gente.
Muebles de cocina económicos
Duran poco, se ven de lo que costaron y no mueven la aguja del precio. En una renovación real se cambia todo igual.
Aire acondicionado instalado
No suma valor de venta. El comprador lo da por descontado o lo cambia por otro.
Todo lo que se hace pensando en la venta, en una propiedad que se va a reciclar, es plata que se pierde dos veces.
Dónde sí conviene poner plata
Hay gastos previos que se recuperan, y no tienen nada que ver con la estética.
Vale la pena
Ordenar la sucesión o los papeles pendientes
Cuantificar las deudas de contribución
Vaciar la casa si eso permite verla
Parar una filtración activa
Fotos honestas y la planta a mano
No cambia el precio
Pintura y empapelado
Cerámica y revestimientos
Muebles a medida económicos
Griferías y luminarias nuevas
Cortinas, alfombras, decoración
Qué hacer en su lugar
Si tu propiedad necesita una renovación real, mostrala como está. Nosotros la vamos a recorrer sabiendo que hay que abrir paredes y cambiar instalaciones: eso ya está contemplado en la oferta. Lo que necesitamos es información, no maquillaje.
Y si querés hacer la renovación vos y vender después, es otra conversación: ahí conviene hacer la obra completa y bien, no a medias. La reforma parcial es el peor de los dos mundos.